lunes, 30 de mayo de 2016

DILATACIÓN

El origen etimológico de la palabra dilatación se encuentra en el latín, más concretamente en “dilatio”, que puede traducirse como “extenderse en varias direcciones”.
En el ámbito de la física, la dilatación es el aumento de la longitud, la superficie o el volumen de un cuerpo a causa de la separación de sus moléculas por la disminución de su densidad. La dilatación térmica, en este sentido, se produce ante el aumento de temperatura de un cuerpo.

Dilatación Lineal
En un sólido las dimensiones son tres, pero si predomina sólo el largo sobre el ancho y el espesor o altura, como ser una varilla o un alambre, al exponerse a la acción del calor habrá un incremento en la longitud y no así en el ancho y espesor llamada dilatación lineal. Se ha demostrado en un laboratorio de Física al utilizar varillas de igual longitud y de distintas sustancias (hierro, aluminio, cobre) que el incremento en su largo (ΔL) es diferente, dependiendo así de la naturaleza del material.
El Coeficiente de dilatación lineal (α) es el cociente entre la variación de longitud (ΔL) de una varilla y el producto de su longitud inicial (Li) por la variación de la temperatura (ΔT)
α = ΔL / Li . ΔT    y se mide en (1/ºC)
En donde el incremento o variación de la longitud (ΔL) será la diferencia entre la longitud final (Lf) y la longitud inicial (Li) de la varilla:
ΔL = Lf - Li                    para poder restar ambas longitudes deberán estar expresadas en la misma unidad de medida.
  • De la definición del coeficiente de dilatación podemos despejar ΔL
ΔL = α . Li . ΔT                y como ΔL = Lf - Li 
reemplazamos ΔL        Lf - Li = α . Li . ΔT            si despejamos la longitud final nos queda:        Lf  = α . Li . ΔT - Li
sacamos factor común longitud inicial para no tenerla dos veces en la fórmula  Lf  = Li .(1 + α . ΔT)    y esta es la fórmula para calcular la longitud final (Lf) de una varilla cualquiera.
Dilatación Superficial
Ahora en un sólido, cuando las dimensiones predominantes son el largo y el ancho sobre el espesor o altura, como ser una chapa o una lámina, al exponerse a la acción del calor habrá un incremento o variación en la superficie (ΔS) y no así en el espesor llamada dilatación superficial. Para calcular la superficie final (Sf) de un sólido plano, la fórmula será:
Sf  = Si .(1 + β . ΔT)
El coeficiente de dilatación superficial ( β ) resultará de ser el doble del valor del coeficiente de dilatación lineal (α) para cada una de las sustancias, porque al tratarse de dos dimensiones largo y ancho, el cálculo es:
β = 2 . α
Dilatación Cúbica
En los sólidos, cuando predominan sus tres dimensiones como el largo, ancho y altura, siendo un prisma, una esfera, un cubo, etc, al exponerse a la acción del calor habrá un incremento o variación en el volumen (ΔV) se denomina dilatación cúbica o volumétrica. Para calcular el volumen final (Vf) en un sólido la fórmula será:
Vf  = Vi .(1 + γ . ΔT)
El coeficiente de dilatación cúbica ( γ ) resulta al ser el triple del valor del coeficiente de dilatación lineal (α) para cada una de las sustancias, porque al tratarse de tres dimensiones largo, ancho y altura, el cálculo es:

γ = 3 . α

Valores típicos del coeficiente de dilatación

El coeficiente de dilatación en el caso de los líquidos suele mantenerse constante para cambios de temperatura ∆T menores de 100 grados. Algunos valores típicos para el coeficiente de dilatación lineal son:

Concreto
0.7 – 1.2 x 10-5
Plata
2.0  x 10-5
Oro
1.5 x 10-5
Invar
0.04  x 10-5
Plomo
3.0 x 10-5
Zinc
2.6 x 10-5
Hielo
5.1 x 10-5
Aluminio
2.4 x 10-5
Latón
1.8 x 10-5
Cobre
1.7 x 10-5
Vidrio
0.4 – 0.9 x 10-5
Hierro
1.2 x 10-5
Cuarzo
0.04 x 10-5
Acero
1.2 x 10-5
En el siguiente recurso de geogebra hay una simulación con un tubo de latón de 10m al cual se le aumenta la temperatura con el deslizador y se puede observar como aumenta su longitud. Este es un ejemplo de dilatación lineal.

miércoles, 2 de marzo de 2016

CURIOSIDADES DE LA ELECTRICIDAD

"La guerra de las galaxias corrientes"
A más de 130 años de lo que se conoció como “la guerra de las corrientes”, la cuestión aún despierta intensos debates y discusiones al respecto, pero en realidad, ¿qué sabes acerca de la guerra de las corrientes entre Tesla y Edison?

La electricidad era la palabra mágica a fines del s. XIX. Desde las tentativas iniciales de Benjamin Franklin o de Michael Faradayhasta la tecnología del telégrafo, las aplicaciones para la electricidad crecían continuamente. Después de la Exposición Mundial de París en 1881 y de la presentación de la lámpara de Edison, Edison se convirtió en un empresario de renombre y, como atraídos por el fétido aroma del dinero, los inversores tampoco tardaron en aparecer... Es que justamente,  para entonces ya todos sabían que más que un inventor de grandes ideas, Edison era un empresario con grandes ambiciones. El sabía muy bien que para lograr grandes inventos que le dejasen mucho dinero, no necesitaba ser un genio ni perder el tiempo estudiando física, matemáticas o electrónica, sino conseguir a los cerebros que sí estuviesen dispuestos a hacerlo y que además, también estuviesen dispuestos a entregarle el crédito, es decir, las patentes.

Justamente, fue con estas intenciones que quiso contar con los servicios de Tesla, pasando de ser un empleado de una sucursal francesa de la compañía a ser prácticamente la mano derecha de su jefe. 
Cuando Tesla se fue de la empresa de Edison creó la Tesla Electric Company, patentando numerosas y flamantes invenciones como los generadores de corriente alterna (CA o AC del inglés alternating current), más eficaces, económicos y útiles que los de corriente continua (CC o DC del inglés direct current) de Edison, ahora su archienemigo. Así comenzó la guerra de las corrientes entre Tesla y Edison.
Con el paso de los años, la CA de Tesla comenzó a ganar la batalla por la electrificación de Estados Unidos y entonces J.P. Morgan dejó de apoyar a Edison y su sistema de CC, haciéndolo a un lado de la compañía (la cual cambió su nombre a General Electric). Pero como en toda guerra, sólo los más fuertes y despiadados quedan, y los inversores J.P. Morgan y George Westinghouse fueron lo suficientemente despiadados como para llegar a un acuerdo que los beneficiara sólo a ellos dos, dejando totalmente de lado tanto a Edison como a Tesla.
Tesla debió ser el ganador de esta batalla y en términos de utilidad, ingenio e innovación: así fue. Pero Tesla pasó al olvido y hoy es Edison a quien se lo recuerda como el “padre de la electricidad”. Lo peor es que Edison ya era un hombre rico por el resto de sus patentes, pero Tesla había cedido todos su derechos de patentes y terminó en el olvido, con el dinero necesario para sobrevivir el día a día...